~ Cuando alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en las millones y millones de estrellas, le basta mirarla para sentirse feliz. Piensa: "Mi flor esta allá, en alguna parte". Pero si el cordero se come la flor, para él es igual que si todas las estrellas se apagaran bruscamente. ¡Y esto no es importante!

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